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Día de la luz

Fiesta de Interés Turístico Regional desde 1997

Declarada Fiesta de Interés Turístico Regional desde 1997, y celebrada cada Lunes de Pascua en honor a su patrona, la Virgen de la Luz, es la Fiesta Mayor de Arroyo.

La leyenda cuenta que un atardecer de la primavera de 1229, en plena Reconquista, siendo rey de los cristianos Alfonso IX de León, en las inmediaciones del llamado Pozo de las Matanzas, en la Dehesa de la Luz, los cristianos y los musulmanes luchaban en feroz combate. La batalla se prolongaba hasta caer la noche y fue entonces cuando una luz, la de la Virgen, apareció sobre una encina, cegando a los musulmanes e iluminando a los cristianos, que consiguieron así ganar la batalla y agradecidos le levantaron una ermita en la Dehesa.

Sobre el Día de la Luz hay en el Archivo Parroquial un documento de 1557 en que se cuenta como se celebraba. Estando en Italia el Obispo de Coria, Don Diego Enrique de Almansa, gran amigo de San Pedro de Alcántara, asistiendo a las sesiones del Concilio de Trento, hace en su nombre la Visita Pastoral en Arroyo D. Pedro Salcedo, canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Coria. Era la Semana Santa de aquel año y asiste a la Fiesta El Día de la Luz, lo que se recoge en el acta que levanta el Secretario del Visitador: “Aviendo visitado el Señor visitador la dicha hermita de la Luz e aviéndose hallado en ella el segundo día de Pascua de Flores que es el día aquesta Villa tiene devoción de ir en procesión a ella hallo que tenga gran necesidad de abrirse una puerta a la parte del mediodía a donde al presente tiene un altar en el que solidan decir Misa en dicho da fuera de la dicha hermita”.

Inicialmente los arroyanos iban en procesión hasta la ermita de su patrona y, posteriormente, en carros y en carretas; y la Misa era de campaña, se al aire libre, en un altar que estaba situado en uno de los lados de la ermita.

Las Carreras de caballos fueron una consecuencia de la Fiesta, ya que los hombres volvían de la romería con sus caballos enjaezados y sus mujeres a la grupa. La gente del pueblo salía a la calle principal, la Corredera, a ver y a disfrutar del colorido de jinetes tan vistosos y damas tan engalanadas, y así nacieron las ya famosas Carreras de caballos del Día de la Luz.

En la actualidad, el Día de la Luz se inicia con la procesión, que sale a las nueve de la mañana de la Parroquia de la Asunción, en la plaza mayor, encabezada por la Cruz Parroquial con todas las banderas, pendones, estandartes e insignias de santos y cofradías, para desfilar hasta la plaza de San Sebastián por La Corredera.

A las doce de la  mañana comienzan las carreras, en las que los caballos bajan a todo correr por la Corredera, donde todos los arroyanos y visitantes pueden contemplar la pericia de los jinetes y sus maravillosos y briosos corceles; y tras ésta, la procesión de regreso desde San Sebastián a la Plaza Mayor, que cierran los jinetes que han participado en las carreras. Todo concluye con la entrega de premios a caballos, jinetes  y carrozas.

Pasados tres días de la celebración del Día de la Luz, la Virgen vuelve al pueblo para su Novenario, que concluye pasados nueve días con la tradicional Romería en los campos de la Dehesa de la Luz.